Críticas y Reseñas La Barraca de Lorca

Fernando Cotta. Escritor. Aranjuez (Madrid) 5 de febrero de 2018

Tuve la suerte de conocer a los actores durante la inauguración y presentación de las Vías Literarias del Barrio de las letras en Aranjuez, para ser concreto en el Rana Verde. Ya en ese momento nos dieron una breve muestra de su talento, pero es que ayer, ¡Sí ayer domingo! con otro compañero y amigo de letras nos llevamos una grata ¡qué digo grata! Excelente y maravillosa sorpresa.

La obra de teatro en sí, reivindica a Lorca, al de toda la vida me refiero, cuando en sus periplos acercando el teatro al pueblo representaban las funciones de Lope de Vega, Cervantes o Calderón.

Exquisito el momento, y lo digo como mandan los cánones, no los míos, sino de quienes disfrutan del ingenio en escena y aportan arte, destreza y actitud en su justa y acertada proporción y equilibrio.

La Barraca es en su esencia el resultado de la vocación, afición, y maestría sobre las tablas de un teatro. En esta ocasión tuvo la suerte, y lo digo tal y como se lee y escribe el Teatro Real Carlos III de Aranjuez.

Me comentó el otro día Joaquín de El Rana Verde, que, en esta bella e histórica villa, sus paisanos preferían ir de visita por Madrid para disfrutar de los menesteres de la representación en vivo y en directo, pues en esta ocasión, querido amigo, se llenó hasta no entrar nadie más. El público entregado a los actores aplaudía cada escena, como si de Fuenteovejuna se tratara, y no era para menos, ganas, estilo, gracia y saber hacer sobre un tablado en un paisaje que bien lo merece.

Acertaron quienes fueron, ¡Vaya que sí! tanto que no había manera de saludar a los dueños del momento para entregarles la enhorabuena a mano o con un par de besos. Por ello y el espectáculo que viví este domingo, les recomiendo que asistan y sigan a esta compañía por donde quieran que vayan, disfrutarán de lo lindo, ¡se lo digo yo!

¡Chapó, chapó y chapó a La Barraca!